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El Castillo de San Román fue un convento de la edad moderna del que no se terminó su construcción, y fue aprovechado para una fortificación. Actualmente está en ruinas y con importantes alteraciones y añadidos de finales del siglo XX. Está al pie del trazado rehabilitado de la Vía Romana XIX.
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El balneario de Mondón tuvo un gran auge a principios del siglo XX, hasta su cierre definitivo en 1936 con motivo de la Guerra Civil. Actualmente queda el edificio abandonado con un difícil acceso por el bosque.
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En A Pobra de Trives, junto al río Cabalar, se mantienen las ruinas de lo que fue una importante fábrica de chocolate que nació en 1889. El empresario responsable de esta fábrica, José Salgado, mudó la empresa a Argentina casi 30 años después y su actividad sigue en marcha. Esta fábrica de chocolate llegó a ser incluso proveedora de la Casa Real española.
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El balneario de Bembibre está actualmente cerrado, pero fue una importante instalación termal ubicada en Viana do Bolo y que sacó buen provecho de las propiedades del manantial de aguas sulfurosas frías de esta zona del concello. El balneario se inauguró a finales del siglo XIX y permaneció en activo durante más de medio siglo, ampliando instalaciones con la construcción de un hotel de dos plantas y un edificio de tratamientos de chorro.
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La Via XIX es una calzada romana de la época de Augusto, del itinerario de Antonio, inaugurada en el año 11. Unía las ciudades de Braga, Tui, Caldas de Reis, Lugo y Astorga en un recorrido de 299 millas (450 Km). El tramo mejor conservado que pasa por la ciudad de Lugo, señalizado con una placa, une Conturiz con el puente romano.
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El Pazo y la finca de Espiño se encuentra en el Barrio de Galeras, en Santiago de Compostela. El pazo se encuentra hoy en día en ruinas y en proceso de recuperación a pesar de ser un edificio bastante más actual que muchos pazos gallegos, pues fue construido durante el primer cuarto del siglo XX. Sus jardines sí son visitables y cuentan con ejemplares de camelias, robles, castaños y magnolios de gran belleza.
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El Castelo da Rocha Forte es una fortaleza en ruinas que se encuentra en la ciudad de Santiago de Compostela. Se trata de una fortaleza del siglo XII que fue derribada completamente durante la Guerra Irmandiña y permaneció en ruinas hasta comienzos del actual siglo XXI en el que empezaron a ponerse en marcha los sondeos arqueológicos en el lugar.
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La Ferrería de Paradaseca en Quiroga es un tesoro histórico que ilustra la industria siderúrgica artesanal entre los siglos XVI y XIX. A orillas del río Sil, esta ferrería utilizaba la fuerza del agua para forjar hierro. Aunque cerró a finales del siglo XIX, y está actualmente en ruinas todavía conserva parte de su estructura y maquinaria.
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Las Ruinas de la Iglesia de Santa María do Camiño, en O Saviñao, son un tesoro olvidado recuperado con arquitectura barroca y planta de cruz latina. Construida entre el XVII y el XVIII y abandonada en el siglo XX, ahora es un espacio que invita a la reflexión y ofrece vistas espectaculares del paisaje fluvial.
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Explora el Monasterio de San Paio de Abeleda, en Castro Caldelas, una joya románica del siglo XII en Ribeira Sacra. Aunque en ruinas fruto de su abandono por las desamortizaciones de Mendizábal, su iglesia todavía revela capiteles decorativos y un impresionante tímpano románico.
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Las Ruinas de la Iglesia de Santiago de Tronceda se ubican en Castro Caldelas. Situada en un entorno remoto y enmarcada por un antiguo bosque de castaños, esta iglesia barroca, posiblemente construida sobre restos de un templo anterior, muestra su belleza a pesar del abandono en la década de 1970.
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Pequeña torre situada a poco más de un kilómetro del castillo de Monterrei. Se construyó para defender la zona de las guerras con Portugal. Se puede ver en una de las piedras la inscripción del año de su construcción 1664.
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El histórico Balneario de Requeixo, fundado en el siglo XIX, se prepara para resurgir en Monterrei. Tras años de abandono, un proyecto de busca revitalizar este enclave termal con aguas de grandes propiedades y reconocidas desde el año 1900, enriqueciendo la oferta turística de la región y rescatando su rica historia y entorno natural.
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La Torre de Doncos, en As Nogais, es un monumento histórico que controlaba antiguas rutas. Esta fortaleza medieval cuadrada de pizarra, con más de cinco siglos de historia, se ha restaurado y está catalogada como Bien de Interés Cultural.
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Muy cerca de la iglesia de Torés se encuentra esta antigua torre, actualmente en estado ruinoso. La leyenda cuenta que está relacionada con la reina Lupa. Se dice que hubo una antigua construcción aquí, pero lo que queda de la torre actual pudo ser construida en el siglo XIV.
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La Ferrería Vilar de Cuiña, es una icónica antigua herrería en ruinas ubicada en A Fonsagrada. Fue una de las más grandes y antiguas de la región. Su declive en 1884 coincidió con la Revolución Industrial. Se encuentra en un entorno natural único que revela su historia industrial y cultural.
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El hospital de Montouto, en A Fonsagrada, es un sitio impregnado de simbolismo, evocando el pasado de Galicia y su profundo vínculo con el Camino de Santiago. Su origen nos lleva al siglo XIV y fue durante muchos años el primer refugio para peregrinos en su ingreso a Galicia.
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A Ferrería, en O Incio, fue hogar de un Gran Balneario desde 1892. A pesar de su esplendor pasado, los conflictos bélicos del pasado siglo marcaron su declive. Sus ruinas son el recuerdo de un lugar que aprovechaba la calidad de las medicinales aguas ferruginosas terapéuticas que le valieron su esplendor.
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Tulla, conocida como Torre de Outeiro, las primeras referencias que se conocen son del siglo XVI, convirtiéndose en torre en el siglo XVIII. Se utilizaba como almacén de la recaudación de impuestos.
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Restos de una antigua iglesia parroquial en la parroquia de Ribas de Miño, O Páramo. Todavía mantiene parte de su estilo romántico. Se alza con la unión de dos pequeños valles formados por el Rego de Gondrame y el Rego de Caldelas.
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Antigua fábrica de salazón situado en un saliente de la playa de Cubelas. Hoy en día sólo se pueden ver las ruínas de este antiguo almacén de sardinas que funcionó hasta su incendio en el año 1921.
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El Castelo da Vila o Castelo de Araúxo es una antigua fortaleza medieval con origen en el siglo XII y que probablemente fue destruida por los irmandiños en el XV. Se encuentra en el municipio de Lobios y su estado actual es ruinoso.
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La antigua aldea de Loio quedó sumergida en el agua del pantano, donde se pueden ver ruinas del cementerio y un puente hasta Portomarín.
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El Balneario de Porterio, en Xunqueira de Ambía, vivió sus mejores años durante la primera mitad del siglo XX. Hoy está en completo estado de abandono desde su cierre en el año 1968 pero los restos de sus edificios todavía pueden ser visitados, así como el manantial de sus aguas con propiedades medicinales.
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Antiguo manantial actualmente abandonado que se encuentra a orillas del río Arnoia. De la construcción se pueden ver los muros y la fuente en su interior, donde acudían personas el siglo pasado para tratar problemas de piel con sus aguas medicinales.