Tratamiento de patologías
Valoramos y tratamos diferentes patologías musculoesqueléticas y neuromusculares mediante un plan adaptado a cada caso. Antes de iniciar el tratamiento, utilizamos la ecografía para conocer qué músculo, tendón o nervio está afectado.
Fisioterapia avanzada
Aplicamos un enfoque individualizado para tratar el origen de la lesión y no solamente sus síntomas. Antes de intervenir, realizamos una valoración completa y seleccionamos las técnicas más adecuadas para cada paciente.
Combinamos tecnología de diagnóstico, tratamientos específicos y ejercicio terapéutico. Atendemos lesiones musculares, tendinosas, articulares y neurológicas relacionadas con la práctica deportiva, el trabajo o las actividades cotidianas.
Dolor neuropático
Tratamos el dolor originado por la irritación, inflamación o compresión de un nervio. Este tipo de dolor puede manifestarse mediante hormigueos, quemazón, parestesias, pérdida de sensibilidad, dolor irradiado o pérdida de fuerza.
Tratamiento del nervio periférico
Abordamos lesiones, irritaciones, compresiones y atrapamientos de los nervios periféricos.
Neuromodulación percutánea ecoguiada
Aplicamos una corriente eléctrica mediante una aguja guiada por ecografía hasta el nervio afectado. La guía ecográfica nos ayuda a llegar al punto exacto con precisión y seguridad. También podemos combinarla con EPTE, TECAR y otras técnicas de fisioterapia avanzada.
Ecografía neuromusculoesquelética
Utilizamos la ecografía para visualizar en tiempo real músculos, tendones, nervios y articulaciones, sin radiación ni molestias. Nos permite diagnosticar lesiones, planificar tratamientos y comprobar la evolución de cada paciente.
Electrólisis percutánea EPTE
Aplicamos corriente galvánica de baja intensidad mediante una aguja sobre el tejido lesionado, siempre bajo control ecográfico. Esta técnica mínimamente invasiva actúa de forma localizada para activar los mecanismos de reparación del tejido y favorecer la producción de colágeno.
Terapia TECAR y diatermia
Aplicamos radiofrecuencia para generar calor en profundidad y estimular la reparación natural de los tejidos sin dañar la superficie de la piel. La terapia TECAR aumenta el riego sanguíneo, favorece la síntesis de colágeno y ayuda a reducir la inflamación y el dolor.